El colágeno de pollo, obtenido a partir de los tejidos conectivos, cartílagos y huesos de pollo, es una forma altamente eficaz y biodisponible de colágeno conocida por su capacidad para favorecer la salud de las articulaciones, la elasticidad de la piel y el bienestar musculoesquelético en general. Rico en colágeno tipo II, que se encuentra principalmente en los cartílagos, el colágeno de pollo resulta especialmente beneficioso para mantener la flexibilidad articular, reducir el dolor articular y apoyar la reparación del cartílago. Se utiliza comúnmente en productos diseñados para la salud articular, la movilidad y la recuperación.